viernes, 6 de octubre de 2017

Entrevista a Ricardo Aguilera


En una de las visitas que hice en el mes de julio a RNE me encontré por casualidad con Ricardo Aguilera, periodista y escritor, que tuvo relación de amistad con la banda de nuestros amores y que además fue el encargado de escribir la nota promocional para el disco homenaje a Pepe Risi.
El pasado 2 de octubre le hice la entrevista que a continuación pueden ustedes leer.
Carlos Rodríguez Duque

Ricardo, ¿Cómo entras en contacto con la música de Burning?
Como todo el mundo, supongo: por la radio a finales de los años 70. 

¿Cómo y dónde tuviste contacto con ellos por primera vez?
La verdad es que no me acuerdo bien. Conocí a Pepe y a Johnny a través de amigos comunes, gente de los medios y de la música. En seguida nos caímos bien. Eran unos tipos muy majos.

Y los viste en vivo por primera vez en...
El 78 o el 79, en una sala de Madrid que se llamaba MM, una discoteca oscura y algo cutre que estaba por Diego de León. Era el sitio más moderno por aquel entonces. Los Burning estuvieron estupendos. Rock and Roll por la patilla, directo, chulo, emocionante. Sonaron como el culo, por supuesto, pero en aquel entonces nadie sonaba bien en España: no había buenos equipos ni buenos técnicos.
¿Los viste más veces en MM? Se cuenta que el ambiente en sus conciertos era impresionante, auténticas performances...
solo los vi una vez en MM. Había buen ambiente porque eran años en los que apenas había locales para el rock en Madrid. Allí estábamos los cuatro gatos que vivíamos en ese círculo y cada concierto era una fiesta, una celebración de haber ganado un espacio de libertad. Era la España del post-franquismo, el asesino había muerto hacía pocos años y sus herederos estaban en el poder.

¿Cómo eran en lo personal?
Pepe Risi era un cielo. Las mataba callando. Tenía mucha retranca. Simpático y ocurrente, pero sin hacer alardes, sin mover un músculo de la cara. Johnny era (es) más extrovertido. Ambos olían a barrio por los cuatro costados.

¿Eras de los de quedar con ellos o más de veros en camerinos en sus conciertos o en conciertos de otros?
Nos veíamos en los conciertos, principalmente. También en las citas profesionales, entrevistas y ese tipo de cosas. Alguna vez coincidimos en algún bar con amigos comunes. Hubo un tiempo en que tuvimos más relación porque estaban interesados en alquilar un local que yo tenía para ensayar, aunque al final no llegamos a ningún acuerdo porque había que insonorizarlo y ni ellos ni yo teníamos el dinero suficiente para hacerlo en buenas condiciones.

¿Cuándo los viste por última vez?
No sé exactamente. Debió ser a principios de los 90 en la Sala Universal de Leganés. Un concierto estupendo. Ahí sí que sonaron bien. Llevaban una buena banda. De los Burning originales solo quedaban Pepe y Johnny.

¿Asististe de público o fuiste a trabajar? ¿Entraste en camerinos?
Levaba pase de prensa porque iba a trabajar: tenía que escribir la crónica del concierto. No entré en los camerinos, pero los saludé en un salón privado que había en la segunda planta. Lo que me llamó la atención es que el grupo había crecido en todos los sentidos. Los nuevos miembros eran chicos jóvenes muy eficaces. Pepe y Johnny dominaban el escenario con la chulería habitual, pero también con soltura y profesionalidad. Y había muchísimo público, muy jóvenes la mayoría, veinte años menores que los protagonistas. Esa es buena señal. Los Burning habían accedido a la categoría de grupo grande, histórico, inter-generacional. Ya no solo eran una leyenda de barrio o para entendidos, sino que eran populares.

¿Tuviste más relación con Pepe que con Johnny? Se dice que Pepe en sus últimos años de vida no salía mucho de la Elipa. ¿Ibas por allí a verlo?
No vi a Pepe en sus últimos años. A Johnny lo he visto alguna vez, pura coincidencia. No tenemos mucha relación, aunque siempre me alegra verlo.

¿Cómo te enteraste del fallecimiento de Pepe Casas?
Por la prensa, no lo vi antes de morir ni fui a su entierro.

Y ¿cómo surge lo de la nota promocional del disco homenaje a Risi? ¿Quién te la encarga?
Me la encargó la compañía. Una chica que trabajaba allí, creo que era Silvia Lendínez, sabía de mi amistad con Pepe y me pidió que escribiera algo para el disco. No me gustó hacerlo. Nunca escribo textos promocionales. Tampoco me gusta escribir de amigos que se han ido. Siempre me he negado. Cosas mías. Debió cogerme en un momento bajo de defensas. Pensándolo bien, supongo que fue todo cuestión personal. Lo de Pepe me había puesto triste, Silvia es una buena chica, Johnny estaría de acuerdo…
¿En qué etapa profesional te encontrabas cuando la hiciste?
No estoy muy seguro de si trabajaba en Diario 16 o en El Mundo, porque por esas fechas pasé de un periódico a otro. Tendría que comprobarlo. En cualquier caso, el trabajo era el mismo, periodismo musical: reseñas de conciertos, críticas de discos, entrevistas…

¿Estuviste en los conciertos de homenaje de la sala Macumba?
No.
Y hablando de su música, Ricardo, ¿tienes algún disco favorito de Burning?
Digamos que “Hazme gritar”...
'Hazme gritar'... El disco producido por Julián Ruiz y denostado por muchos...
No sabía que fuera un disco denostado. En fin, para gustos, los colores. La producción era la típica de Ruiz: chillona y colorida, pero había un salto de calidad con respecto a discos anteriores en los que Burning grababan con una cierta penuria de medios.

¿Algún tema de su cancionero que te guste en particular?
‘Mueve tus caderas’

¿Conociste a Antonio Martín?
No

En este blog somos muy mitómanos… ¿Tienes algún obsequio que te regalasen? 
No… como no sean las cañas que nos tomamos.

¿Alguna anécdota con ellos que quieras compartir con nuestros lectores?
Ninguna que no entre en conflicto con el Código Penal.

[Risas] Háblanos un poco de tu carrera profesional. Además de 'Música con Subtítulos’ ¿tienes algún otro proyecto?
En RNE trabajo en varias áreas. “Música con Subtítulos” es el programa de Radio 3. En Radio 5 hago dos micro-espacios: “Cajón de Músicas” y “El Contexto”. En Radio 1 hago la realización de un programa sobre arte llamado “La radio tiene ojos”. Además hago tareas de realizador suplente de los titulares de los grandes magacines de Radio 1. Tengo un par de libros en cartera que espero que se publiquen en breve. Uno es sobre música, basado en el programa “El contexto” y otro es un diccionario de política… con mucho humor.
Con respecto a tus libros, habiéndote decantado casi siempre por el periodismo musical... ¿para cuándo un libro sobre música, Ricardo?
Espero que para el años que viene se publique un libro basado enmi programa “El Contexto”, de Radio 5. Es un programa que pretende poner en contexto canciones muy populares explicando en que momento histórico y social se producen y mostrando la influencia del entorno en el contenido de la canción.

Ricardo, muchas gracias por tu tiempo y por tu paciencia, esto de las siete horas de diferencia puede ser un poco difícil…

Texto del folleto promocional de 'Una noche sin ti (Homenaje a Pepe Risi):
Pepe era mucho. Entendía el tinglado del rock and roll de una manera cercana y certera. Sabía que tenía que sudar la gota gorda para poca cosa, no se andaba con delirios de grandeza y siempre mantuvo intacto un sentido del humor teñido de la necesaria chulería de supervivencia de barrio. Pepe Risi, la guitarra más Stoniana que se podía escuchar a este lado de los Pirineos era un buen tipo, todos lo sabemos, pero además era un músico que hacía canciones redondas.
Desde los primeros tiempos de Burning mantuvo una actitud de autentico vividor del mundo del rock, se dedicó a vivir el rock de todos los dias, el de los bares, los amigos, los colegas, los jaleos, los bolos y lo que cayese.
Llegó el final y llegó el homenaje. Dos noches de concierto con el inequívoco sabor de Burning: una sala madrileña y sombría, un público caliente y achispado, una música con lo que hay que tener y un nutrido grupo de amigos a mano.
Sólo faltaba Pepe. Por allí pasó una buena tarde de la gente de la música española que todavía se acuerda de cómo era el Rock and Roll en nuestro país, antes de que se pudiera ganar dinero con él. Todos estaban en deuda con Burning y aprovecharon para saldar cuentas de cariño y respeto.
Todos los invitados que participaron se unieron al piano del Johnny para recrear algo más que unas canciones: ese ambiente canalla, cruzado de miedos y desplantes, de juerga sin posibles ni ganas de romper con todo el que discurría el Rock and Roll que mamó Pepe Risi. Si lo viviste en su momento que te aproveche, abuelito. Si no afila las entendederas y descubre de qué iba aquel rollo escuchando este par de docenas de canciones. No las hay mejores.”
Ricardo Aguilera

viernes, 26 de mayo de 2017

Javier Losada

Javier Losada es un músico de larga trayectoria, sobradamente conocido en la industria discográfica desde los años 80. Ha colaborado con muchos artistas de importancia en España, y ha sido pieza fundamental en el mundo de la grabación como productor, arreglista y como compositor y autor. Javier tiene un curriculum que impresiona pero además de sus tareas musicales también está involucrado en asuntos de derechos de propiedad intelectual, desde hace cinco años es miembro de la Junta Directiva y del Consejo De Dirección de la Sociedad General de Autores y Editores y en la actualidad es vicepresidente de la misma por el colegio de autores de música. El porqué de traer a Javier a esta serie de entrevistas es sorprendente. Tuvo una relación con los Burning muy corta y muy casual, pero nos ha contado una cosa muy interesante sobre su participación en unas sesiones de grabación con Burning. Su trabajo como teclista estaba muy solicitado y muy valorado, había habido una gran evolución tecnológica (sintetizadores y demás) y Losada era infalible en su uso. Saber de primera mano como son los estudios Sonoland no tiene precio, muchas gracias por tu paciencia y amabilidad, Javier. 
Carlos Rodríguez Duque

Javier, ¿cómo conociste a los Burning? ¿qué relación tuviste con ellos?
“Pues fue corta, la verdad, y de pura casualidad. Como músico de sesión estaba prácticamente todos los días del mes en el estudio de grabación donde ellos estaban trabajando en aquel momento, en la época yo tenía trabajo a todas horas, me llamaban muchos grupos. Casi siempre estaba en los estudios Sonoland, en la calle Fuentemar de Coslada. En la planta de arriba estaban las oficinas, alguna sala de programación y de mastering. Abajo estaban los estudios 1 y 2. El 1 era el estudio grande y el 2 era algo más recogido, y fue allí, en el 2, donde estaban grabando Burning. Nos juntábamos mucho en la cafetería que había en la planta de arriba de los estudios donde comíamos y donde pedíamos las copas para las sesiones… había un trasiego de arriba a abajo de aquellas escaleras de vasos, copas, risas que no veas. Así que o bien nos encontrábamos en el ascensor o nos cruzábamos por los pasillos. Yo conocía su nombre, claro, pero ni los conocía en persona ni tampoco sabía mucho de su música en aquel tiempo.

El caso es que no llegué a tocar teclados con ellos, lo de aquella sesión fue una cosa puntual de unos coros que hicimos juntos para alguno de los temas de ‘No mires atrás’. Creo que recordar que incluso llegué a tocar algún órgano Hammond, es muy probable, pero no estoy seguro, sinceramente. En la sesión hicimos una especie de ambiente de copas, eso sí que lo recuerdo perfectamente, porque ¡las teníamos en la mano!”
Los ingenieros de sonido fueron Miguel de la Vega y Carlos Martos con los que yo trabajaba de forma muy asidua en aquella época.”